Como dice aquella frase proverbial emitida por Arnoldo, el Sabio “El saber no ocupa lugar”; y no solo no ocupa, sino que sienta las bases de las grandes hazañas e historias. El único saber que ocupa, es aquel que en forma de libro inunda las estanterías y pasillos de las habitaciones de mi entrevistado de hoy, Ricardo Virtanen. Un hombre culto, instruido y apasionado del saber.
El arte se desarrolla en él en dos vertientes; la escritura y la música, siendo dos pasiones que se desarrollan desde muy jovencito. “De casta le viene al galgo” seria otro proverbio que le va al pelo a Ricardo, pues mama la música de la mano de su padre, contrabajista profesional, el cual le transmite su pasión proporcionando a Ricardo la experiencia de acudir como oyente al conservatorio de música a la tierna edad de 7 años. Este lugar seria la cuna de su saber años después, en la que Ricardo se graduará en la carrera de percusión, guitarra clásica y contrabajo. Pero no es la única formación que cuenta con respecto a la música, ya que en su haber académico también destaca la carrera de musicólogo.
Sus juegos de niño marcaran los días venideros, pasando largas jornadas acompañado del bajo de su padre; con él tratará de emular los ritmos que escuchaba en su hogar. Los inicios profesionales vienen de la mano del jazz, ritmo que a los 17 años toca para aquellos conciertos en los que cubrirá a su padre en multitud de ocasiones. Una de sus primeras contribuciones será para la orquesta de RTVE, donde dará los compases a multitud de ritmos clásicos.
Ricardo es un hombre cabal, actitud que le ha acompañado siempre y que le ha hecho consciente de la importancia de tener algo estable a lo que agarrarse en este competitivo mundo. Hecho probado gracias a las otras dos carreras que estudió, filología hispánica e inglesa, campos en los que se ha desarrollado laboralmente hasta la actualidad.
Esta consciencia del mundo le ha frenado en su carrera musical, siendo su espinita clavada ese otro yo que podría haber sido si hubiese dedicado su vida solo a la música…. Quien sabe que hubiese sido de Ricardo, quizás ahora estaría viviendo en un pueblecito de Estados Unidos cantando blues o tocando jazz.
La certeza es que desde que empezó en esta aventura siempre ha sabido rodearse de gente que le aportaba tanto musicalmente, como personalmente; personas a las que recuerda con cariño como Carlos Carli, su maestro de batería, aquel que le enseño la importancia de ser libre y de crear un dialogo formulado en armonía con diversos músicos.
Ricardo ha estado en multitud de formaciones, siendo “Los lobos negros” en la que se embarca en el año 89 y en la que sigue actualmente. Definió su querencia por el rock “por ser aquella que considero atemporal y por ser la que tiene una fuerza y energía que no tiene ningún otro estilo”.
No olvidemos su otra pasión, la escritura. Prolífico en este arte, ya que nuestro protagonista controla los haikus, los aforismos, la novela y la poesía; de la que se declara un enamorado. Y además de todo esto, Ricardo es autor de libros de lingüística y de excelentes críticas literarias. Crear sin sentirse esclavo de las editoriales y de sus caprichos literarios es su máxima en este campo.
Como hombre tendente a lo clásico sigue escribiendo en libretas clasificadas por tipología de las que extrae esos textos definitivos que luego transcribe al ordenador. Cientos de libretas archivadas a buen recaudo guardan esas inspiraciones basadas en su experiencia, el legado del escritor que denota la esencia del mismo. Y la gasolina de sus escritos es y será la lectura, la cual le impulsa a crear canciones con tintes poéticos o poemas musicalmente bien confeccionados.
Su vida; una vida transcurrida entre folios y partituras, una vida vivida con la filosofía vital de “Haz y deja hacer”. Todo un periplo lleno de ideas y pensamientos, de libertad y de responsabilidad, ambivalencia necesaria para la plenitud que emana de su persona.

9 preguntas breves
1.- ¿Como ves el mundo de la música?
Sinceramente mal; creo que las nuevas tecnologías se han cargado la música. Actualmente hacer un disco es una proeza y los que triunfan son aquellos que tienen más movimiento en redes. Añoro otros tiempos donde la música era más importante, las discográficas y las salas apoyaban a los artistas. Trataremos de sustentar la música como se pueda, pero lamentablemente, no le veo buen futuro.
2.- Recuerda un momento inolvidable de tu carrera musical
No puedo olvidar ese concierto del 2001 que forma parte vital de mi trayectoria, concierto donde tuve el gusto y el orgullo de tocar junto a Brian Setzer, líder de los Stray Cats, historia viva del rock and roll.
3.- Década favorita
Me decanto por los 90 por las vivencias que tuve y porque fue la época en la que adquirí una conciencia e identidad propia.
4.- Que te gustaría vivir de otras épocas
Me mueve mucho lo musical, así que me quedaría con varias décadas. El nacimiento del rock en los años 50, los 70 que considero que fue el mejor momento para la música o la década de los 30 en Nueva Orleans disfrutando del jazz y siendo ese tipo duro que parezco pero que lamentablemente no soy.
5.- ¿Cuál es tu libro favorito?
Tengo varios: “La Ilíada” y “La odisea” de Homero; “La regenta” o “El quijote”. Y en otro espectro literario me quedo con “Las flores del mal” de Baudelaire.
6.- Canciones que te traigan recuerdos
“La chica de ayer” me lleva directo a los 80. Pero no puedo menospreciar cualquier tema de Frank Sinatra, ya que me recuerda a mi padre y a mi época de juventud, donde puede compartir con el miles de vivencias y establecer una relación importante que convierte a mi progenitor en la persona más influyente de mi vida.
7.- Persona en quien te reencarnarías
En Chet Baker, pues ceo que tuvo una vida muy intensa cargada de emociones intensas y de vivencias increíbles.
8.- Defínete en tres adjetivos
Constante, creativo y leal.
9.- Un reto pendiente
Deseo que mi apuesta discográfica siga teniendo éxito. Ha sido un proyecto personal muy importante por el que he apostado mucho y que define mi persona como una entidad propia, creando bajo mi sello y bajo mis inquietudes personales.
