Quizás fue la nostalgia o su pasión por la historia; lo único certero es que desde que en 2008 Antonio pudo ver en Inglaterra un evento recreacionista a gran escala, tuvo muy claro que debía crear un espectáculo similar en nuestras tierras. Él ya tenía bagaje en las lides de la recreación; formaba parte de una asociación en la que aprendió acerca de la idiosincrasia de este tipo de grupos, pudiendo así tener la experiencia para poder coordinar a todas las organizaciones que acuden a sus eventos.
La pasión por toda la parafernalia del mundo militar le venía desde joven, ya que siempre ha coleccionado miniaturas de diferentes destacamentos, labor que complementaba con la decoración de las figuras según las características propias de la época en que se encuadraba la miniatura. La labor de investigación acerca de las mismas le hizo aglutinar amplios conocimientos acerca de la indumentaria y armas de los ejércitos. Estas mismas figuras colocadas sobre un diorama son los actores que representan las batallas que luego se realizarán en la vida real en las recreaciones de los eventos de Codex Belix.
El espíritu de juego nunca ha abandonado a Antonio y tampoco tiene vistas de que ocurra en un futuro. El juego y la competición fueron muy importantes en su vida. El salto de trampolín donde fue campeón de Madrid y el futbol, deporte al que se dedico profesionalmente dentro del Rayo Vallecano fueron los pilares donde aprendió la disciplina y el pragmatismo que tanto necesita para su labor actual.
La vida le llevó por otros derroteros gracias a su carrera de económicas y es en esta época de su vida donde comienza su labor como creador de eventos. Eventos nada fáciles de llevar a buen término, dada la gran cantidad de personas que participan en los mismos. Sin obviar la dificultad de contar con objetos reales propios de la década dentro de los campamentos del Codex; la veracidad de los datos y la exactitud en los equipos son fundamentales para Antonio, respetar la cronicidad es la base de sus montajes.
Si echásemos la vista atrás quizás encontremos a su alma antigua en cualquier escenario de los años 40, esa época dorada que tanto le fascina y atrae.

9 preguntas breves
1.- ¿Que te atrae del mundo bélico?
No me interesa la guerra por la guerra sino por todo lo que la rodea; la parafernalia es muy atractiva para mí. Los vehículos, los uniformes y el paso de los acontecimientos que van modificando las vestimentas originales por amalgamas de prendas que se iban cambiando en el frente por necesidades practicas de las mismas.
2.- ¿Cuáles son tus referentes de vida?
Siempre he sido una persona muy autodidacta, no considero haber tenido grandes maestros en mi existencia. Lo que si he tenido es gente que me ayudo mucho en los principios de mi labor creativa. Si he de mencionar un referente, si tendría que mencionar a mi madre que es la persona que me ha orientado y ayudado siempre que lo he necesitado.
3.- ¿Cuál es tu mejor experiencia laboral?
Considero que mi trabajo en la secretaría general en la CEOE, siendo un alto cargo durante 8 años, definió parte de mi personalidad y de mi forma de trabajar que ha continuado hasta la actualidad. Las responsabilidades y la labor de gestión que conllevaba el cargo eran muy exigentes y aleccionadoras.
4.- Tu década histórica favorita
A nivel vivencial te diría que los 80; es una periodo de mi vida del que tengo muy buenos recuerdos. Allí confluyeron el deporte, la universidad… buenos tiempos.
5.- Personaje en el que te reencarnarías
Pues quizás en un máximo mandatario, tratando de ser un buen dirigente rodeándome de personas con criterio para intentar cambiar un poco el mundo y hacer cosas interesantes.
6.- ¿Que amas y odias de la organización de eventos?
Me apasiona llevar la voz cantante en los eventos. Eso tiene su contrapartida ya que la improvisación constante en muchos campos (dada la magnitud del evento y los contratiempos que se pueden generar) conlleva un desgaste mental de grandes dimensiones para mí. Ser responsable de todo genera tener que estar pendiente de muchas cosas al mismo tiempo.
7.- Un viaje que nunca olvidaras
Tailandia, vivencia que cambio mis estructuras mentales. Poder contemplar la diferencia de costumbres, constatar su forma de ser felices con lo que tienen resultó ser un cambio de pensamiento en mi vida. Pude aprender que la felicidad es relativa.
8.- Defínete en tres palabras
Constante, optimista y perseverante.
9.- Un reto pendiente
Hacer un evento de recreación Codex Belix en Madrid, quizás en un enclave como el Retiro o la Casa de Campo.
