Conociendo a Txabi Franquesa

¿Quién eres tú?, fue mi primera pregunta para él; su respuesta “un hombre especialmente normal, pero con muchos recovecos”. Oquedades que muestra de una forma sutil en la conversación, captadas al vuelo y raptadas de su privacidad, a la que tanto valor le otorga. Veamos esas caras del prisma…

Uno de sus rasgos principales es su querencia por la soledad; “nacemos solos y morimos solos” señala, sapiencia que le hace rodearse de gente autentica. Hombre introvertido que adquirió habilidades sociales, las cuales le desgastan si son usadas en demasía, por lo que adora apartarse del mundo y disfrutar del silencio de su hogar.

Para Txabi la aceptación de los demás no es importante, ya que no necesita la pertenencia a un grupo, de la que tanto se abusa actualmente. Cree que el ser humano debe saber darse valor, pero no importancia. Por ello los halagos no son regalo para sus oídos; conoce la importancia de no dejarse influir por los comentarios ajenos, ya sean positivos o negativos. Para él, lo importante es no defraudarse a sí mismo y no perder la autenticidad.

Intenta ser pragmático; “la vida es un libro en la que hay que ir pasando paginas; si la narración no te cuadra es mejor dejar el capítulo”. Las situaciones vividas han sido lecciones de vida que ha sabido aprovechar; apartar la basura para poder seguir creciendo y saber perdonarse los errores, armas que le han ayudado en su evolución personal.

En el combate de la vida, Txabi contempla la perdida como una opción, diferenciándola de “dejarse ganar”; siendo consciente de que en ocasiones se pierde, pero nunca sin presentar batalla. Su mayor lucha, es parar los miles de pensamientos que siempre lo acechan.

Eterno insatisfecho cree que lo mejor aún ha de llegar. Aunque de momento su historia va bastante bien… No obstante, cree en el destino y la intuición, lo que le ayuda a navegar en las aguas venideras, esperando llegar a buen puerto.

Txabi comienza en el difícil arte de hacer reír en su infancia, etapa en la que usaba este instrumento para superar vivencias complicadas. Sus estudios no iban aparejados con el humor, eligió turismo, aunque nunca ejerció en nada relacionado con este campo.

Sus primeros tanteos en el mundo artístico tuvieron que ver con la parte oculta del espectáculo, la regiduría de programas de televisión. Cierto día, sentado sobre una bala de heno de utilería de uno de esos espacios, se dio cuenta de que no estaba disfrutando con su trabajo, lanzándose delante de los focos acompañado de una guitarra que le ayudo en sus primeras intervenciones humorísticas. Su salto a la fama vino de la mano de Paramont Comedy y “El club de la comedia”.

Sus monólogos son críticos, irónicos, sin opiniones políticamente correctas; sus textos también nos desvelan parte de esa personalidad con tantas caras. Eso sí, siempre con respeto. Fluir y tener organización, dos aspectos que considera importantes a la hora de crear sus gags; saber redirigir el número es un valor importante que habla de su rapidez mental.

Quizás una de las cosas que más odia es la mentira, en especial aquella que no tiene ningún sentido. Valora la autenticidad, incluso la que en ocasiones roza la miseria, pero no imposta la realidad. La imperfección es un valor atractivo para Txabi.

Y la capacidad de sorprenderse a uno mismo, es otro de esos valores innatos. “La evolución personal tiene que ver con la sorpresa”, filosofía que lleva pareja el paradigma de saber “que la evolución esta aferrada al camino de la involución en ocasiones”. Seres transformables, así considera a la humanidad; la transformación que dependerá de la desradicalización de las creencias férreas que condicionan la vida.

Sorprendernos…. quizás algún día pueda sorprenderme yo con ese episodio desvelado a trazos, que tenía como elementos inspiradores un casco de Darth Vader y un juego de mesa. Quizás, quizás, quizás como decía la conocida canción.

9 preguntas breves

1.- ¿Cómo ves el mundo del espectáculo?

Creo que es un mundo que está en expansión. Se ha abierto mucho el abanico de artistas y hay muchísimos cómicos, lo que a veces dificulta salir a flote; hay que lidiar con la promoción y las redes, cosas que me dan bastante pereza.

2.- Libro que te gusta

Tokio blues, de Murakami. Me gustan los libros con historias diferentes y este autor me agrada.

3.- Un insulto que te guste

Pues me gusta mucho la palabra «ridículo», me recuerda a la madre de un amigo de la infancia. Hay tantas situaciones en el día a día a las que podría aplicarse el calificativo…

4.- Lugar donde te sientas a escribir

Siempre al aire libre, siento que las ideas no fluyen si hay un techo que las limite.

5.- ¿Cuál es tu década favorita?

Soy de la firme opinión de que tu mejor momento tiene que ser ahora, siempre pensando que el siguiente va a ser mejor.

6.-Tu filosofía de vida

Haz lo que te dé la gana siempre que no perjudiques a nadie.

7.-Definete en tres adjetivos

Pragmático, inconformista y funcional

8.-Un personaje en el que te reencarnarías

Pues por elegir uno de una época que me guste, elijo a Búfalo Bill.

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