Hablar de Fran Molina es hablar de un ser de luz. Porque Fran es un maravilloso músico, pero sobre todo es un alma que sabe ver la magia que llena los compases de las melodías más intrincadas y exóticas.
Desde pequeño tuvo la fortuna de poder disfrutar en su hogar de los compases de la guitarra y el laúd que su padre tocaba, por lo que la música le acompaño en su crecimiento físico, mental y espiritual. En su juventud se inicia en el descubrimiento de la música rock y blues, antesala fallida de lo que vendrá después.
Pero no es hasta los 22 años cuando Fran da un giro radical a la música que tocaba; en su destino se presenta un concierto con excelentes músicos desconocidos para él, pero grandes en su registro (Miguel A. Chastang, Ximo tebar, Carlos Carli y Jorge Pardo), los cuales le descubren notas nuevas y giros inesperados; el jazz. A partir de ese momento, fascinado por este ritmo, Fran decide estudiar jazz, con el objetivo de poder sacar notas tan sublimes en su guitarra, empresa harto difícil por la escasez de escuelas con precios asequibles en ese momento. A pesar de estas dificultades, Fran consigue interiorizar los compases de jazz y comienza a asistir a jam sessions.
Tiempo después decide organizar sus propias jam sessions donde comparte escenario con músicos ya consagrados tales como Vladimiro Bas, Ricard Miralles, Carles Benavent, Jorge Pardo, Perico Sambeat u Horacio Icasto.
Fran es un artista que disfruta del contacto y la fusión con músicos de otras disciplinas y este aspecto le lleva a representar a España con el Instituto Cervantes para una gran variedad de festivales en lugares como India, Mozambique, Kazajastan, Grecia, Irán, Qatar o Tanzania entre otros; gozando de la fusión de la música local y aprendiendo de estos ritmos foráneos, hecho que le lleva a enriquecer su música ampliando el espectro de sonidos en su repertorio. En su formación actual (Fran Molina trío) presenta la fusión del jazz y el flamenco, acompañando las actuaciones musicales con una magnifica bailaora Carmen Cervantes, la cual acaricia con sus manos las notas que emiten los instrumentos.
Según él nos cuenta «el jazz es un lugar donde puedes hablar sin palabras, entendiéndote con otros, simplemente con una mirada». Y esto se comparte en otra de sus grandes pasiones….bailar música swing y enseñar giros y aéreos a todo aquel que quiera aprenderlos.
Fran Molina dice que no tiene duende (cosa que yo dudo), pero lo que si tiene es siempre una sonrisa y una pasión enorme para desempeñar todo lo que hace. Sencillo, de vida práctica y sin egos absurdos y complicados. Si un día le ves triste, dile que te enseñe la funda de su guitarra llena de pegatinas de los lugares que ha visitado tocando; su sonrisa aparecerá al instante, mostrando todo lo feliz que ha sido en esas experiencias a lo largo del mundo, compartiendo con gente diferente la belleza de la música.

Preguntas breves
1.- ¿Cómo ves el ambiente del jazz?
Lamentablemente muy mal. Actualmente no quedan clubs que programen jazz y los que lo hacen no mantienen unos salarios justos. Además hay que destacar la escasa difusión de este ritmo en grandes medios de comunicación, lo que dificulta la repercusión de la misma.
2.- Década musical favorita
Los 90 por el descubrimiento del jazz en mi vida y todo lo que conllevo en mi vida posterior.
3.- Mejor experiencia laboral
Tocar en los festivales de India y Siria, donde las interacciones con los músicos del lugar fueron maravillosas. Un espacio de encuentro y aprendizaje.
4.- ¿Qué te gustaría aprender en música?
Si se pudiera, aprendería todo lo que tiene que ver con ella. Pero a menor escala, me encantaría poder contar con un iodo absoluto, pudiendo reproducir con mi guitarra cada nota que pensase de forma inmediata.
5.- Referentes musicales.
Grandes saxofonistas y guitarristas como George Benson, Wes Montgomery en un plano más clásico; en un jazz con mayor distorsión me decantaría por Jeff Coffin y Bil Frissel.
6.- ¿Con quién te gustaría tocar?
Con Bobby Mcferrin, el cual me parece un gran comunicador sobre el escenario. Y con Anouskha Shankar instrumentista de laúd, que toca de forma sublime.
7.- Defínete en tres palabras
Tímido, disciplinado y desprendido de lo material.
8.- ¿Cuál es tu canción de amor preferida?
My one and only one, preferiblemente en la versión de Susana Raya.
9.- Reto pendiente
Monta una escuela pequeña en algún lugar extranjero como Mali o Bamako. Allí por muy poco dinero puedes ofrecer clases de música, costura, peluquería o cualquier otro oficio para que la gente se gane la vida y disfrute a la par. Eso sí, alternando tiempo aquí y allí para no perder de vista los orígenes y la historia personal tan necesarios en nuestra vida.
