Risas, es lo que más recuerdo de esta entrevista. Y no es nada extraño, ya que el sentido del humor, aun velado por la seriedad del desconocimiento entre entrevistado y entrevistadora, es uno de los puntales para Carlos en la vida; tanto es así que, al pedirle elegir un hipotético final de vida, imaginó un festival multitudinario, con todos sus amigos donde el lema “sexo, drogas y rock and roll”, pasado por la mesura de la madurez, estuviese presente…
Carlos, alias Montoro en la juventud, era ese muchacho obediente, tímido e introvertido que despuntó en una gala de fin de curso donde interpretó una canción de Tennessee. En ese momento descubrió que el escenario podría ser un lugar apasionante. La música había estado presente en su hogar en forma de copla y canción ligera. El descubrimiento de un ser diferente, enérgico y libre como Elvis le vuelve el mundo del revés, tratando de captar su esencia y ser “un poco él”. Y la captó porque los movimientos de Carlos y su energía son dignos del mismísimo Rey del rock.
El inglés no supuso un problema para Carlos, la siempre dispuesta ayuda de su tío americano para entender las letras de las canciones y cantarlas según los acentos característicos de sus intérpretes originales, fueron un recurso muy valioso. Comienza a cantar con una formación inicial, que ha tenido varios nombres, los cuales fluctuaban según lo hacían los miembros del grupo.
Inicialmente no se plantea tocar un instrumento, pero la guitarra acústica llega para quedarse, no sin esfuerzo intrínseco. Carlos es zurdo y mostró su persistencia aprendiendo a tocar con la mano derecha, convirtiéndose en ambidiestro para el arte de la música.
A los Radions llega a través de Vicente, tras la marcha repentina de su anterior cantante. Su camino juntos ya data de hace 10 años y siempre ha sido un camino transitado con alegría, risas, compañerismo y profesionalidad. Han aprendido a ser amigos y a compartir desde la composición de los temas hasta el diseño de sus trajes. Para Radions, banda que pretende revivir la energía y estilo de esas formaciones de los años 50, el éxito siempre será una mezcla de trabajo y suerte. El respeto al público es fundamental y dar todo de sí mismos en cada actuación es parte inherente a ser un buen artista.
Carlos se siente afortunado de poder expresarse con la banda y de compartir algo que traspasa la afición común. Su modestia le hace seguir con los pies en la tierra ya que sabe “que las grandes estrellas del rock ya se fueron y es absurdo actuar como ellos; hay que dominar el ego”.
Uno de sus hobbies, el boxeo, ha sido un maestro de vida; este deporte le enseñó a calmar las emociones negativas. Pero si de maestros hablamos, no podemos dejar de citar a su mujer, que le acompaña desde la adolescencia y de la que ha aprendido tantas y tantas cosas valiosas. Su familia y amigos de calidad son su piedra angular, lo que le hace disfrutar de esa felicidad a la que le confiere el valor de la “tranquilidad”. El paso a la madurez le enseño que “si tienes 50 años y sigues actuando como si tuvieses 18 es no has aprendido nada en la vida”. Eso y a ser barbero, su otra profesión elegida, en la que es psicólogo eventual en muchas ocasiones.
En su cuerpo hay un mapa de vida, donde puedes leer sus emociones y sus afectos en forma de tatuajes con historia y de los que habla con mucho cariño. Carlos no puede evitar que el romanticismo este en su vida y combinarlo con la rebeldía del rock. Algo que hace que tenga un aire de gánster bueno, personaje que interpretaría en una miniserie imaginada; sin hacer ascos a Conan, personaje que le inspira y marca, tanto que nombra a una de sus hijas como la bella del film, Valeria.
Paar finalizar el bosquejo de este artistazo me quedo con una de sus frases, la cual me pareció una verdad indudable… “No es lo mismo hacer por hacer, que sentir lo que haces”

9 preguntas breves
1.- ¿Como ves el mundo del espectáculo?
Creo que ha habido un resurgir en la escena, que hay mucha oferta, pero, lamentablemente hay poca gente joven que nos suceda cuando ya no estemos los que ahora nos dedicamos a ello.
2.- Una anécdota de escenario
En Alemania en una de las canciones me tire al público y me pasearon en volandas por toda la sala. Me acostumbre a hacer el gesto en esa canción. La faena fue que, en Francia, en un festival donde tocábamos a altas horas de la noche, el público decidió no cogerme dándome el tastazo de mi vida. Desde entonces ya no me tiro al público, por si acaso….
3.- ¿Cuál es tu década favorita?
Los 50, ya que fueron una revolución cultural a nivel mundial, con un crecimiento increíble después de la segunda guerra mundial.
4.-Un libro que ye haya gustado mucho
De joven leía mucho, así que me quedo con “La historia interminable», un libro en el que elegiría ser Atreyu, el héroe de la historia.
5.- Una canción que te traiga muchos recuerdos
El “Return to sender” de Elvis que me lleva a los veranos adolescentes.
6.- ¿Cuál es tu filosofía de vida?
Ser buena persona
7.- Defínete en tres adjetivos
Buena persona, humilde y payaso.
8.- ¿Cuál es tu mayor miedo?
Pensaba que tenía ninguno. Pero pensando en la pregunta quizás me dé cuenta de que el temor a la soledad, si está en mí. Es a lo que menos me he enfrentado y es lo que me costaría más afrontar.
9.- Un reto pendiente
Mejorar el inglés para llegar a ser bilingüe.
